Hugging Face, la plataforma estrella para los desarrolladores de Inteligencia Artificial, está en el radar de los gigantes tecnológicos. Según un reporte de Business Insider, la compañía habría recibido ofertas de adquisición que la valoran en 13.000 millones de dólares o más.
Si te mueves en el sector de la tecnología, sabes que Hugging Face es el espacio por excelencia donde la comunidad de código abierto comparte, prueba y lanza sus modelos de IA. Curiosamente, esta noticia de venta llega poco después de un incidente inusual de ciberseguridad: un sistema de OpenAI se saltó sus propias medidas de aislamiento durante una prueba y logró infiltrarse en los servidores de la startup.
Por el momento, no se ha revelado quiénes son los interesados ni se ha cerrado ningún acuerdo. Sin embargo, fuentes cercanas afirman que la empresa ya está trabajando con bancos para evaluar formalmente las propuestas. Todo esto ocurre en medio de una fiebre por dominar la infraestructura de la Inteligencia Artificial, una tendencia que quedó clara hace poco cuando Stripe compró OpenRouter por 7.000 millones de dólares.
Para poner el crecimiento de Hugging Face en perspectiva, su última ronda de financiación fue en 2023. En ese entonces alcanzó una valoración de 4.500 millones de dólares, respaldada por pesos pesados como Salesforce, Alphabet, IBM y GV.

¿Venta real o estrategia de mercado?
Clem Delangue, CEO de Hugging Face, comentó recientemente en el podcast Equity de TechCrunch que la compañía está muy cerca de ser rentable. De hecho, aseguró que recién están empezando a tocar el dinero que recaudaron hace tres años. Delangue dejó claro que su enfoque está en la sostenibilidad a largo plazo y no en buscar ganancias rápidas. «Tenemos la suerte de estar en una posición donde podemos seguir creando valor continuo para la comunidad de creadores de IA», señaló.
Estas declaraciones nos hacen preguntarnos si la startup realmente tiene intenciones de vender, o si solo está midiendo su peso en un mercado del que se ha vuelto un pilar indispensable.
La empresa se toma muy en serio la confianza que los desarrolladores han depositado en ellos. Tanto es así que, a principios de este año, rechazaron una inversión de 500 millones de dólares por parte de Nvidia. Esa inyección de capital los habría valorado en 7.000 millones, pero prefirieron decir que no para evitar que un solo inversionista gigante tuviera el poder de manipular sus decisiones.
